En Barrett comenzamos nuestra carrera espacial en 2016 desde la denominada periferia: Sevilla. Tras unos años metidas en esta movida, hemos llegado a la conclusión de que no es fácil ser una editorial independiente, muchas lo saben, la lucha por hacerse un hueco es constante, y nosotras preferimos tomarnos las cosas con gracia, pese al riesgo de parecer menos serias, a modo de crítica no intencionada a lo que se ha impuesto como correcto culturalmente.Está mal visto decir de una misma que es diferente, y con esto no quiere decir que seamos más originales, ni que no haya compañeras en el club de romper con lo establecido, pero es cierto que si algo hacemos desde Barrett es dejar atrás lo que el imaginario colectivo considera que es el mundo de la literatura.Nuestras historias hacen un poco lo mismo. No nos determinamos por un estilo concreto, pero todas tienen en común un cierto aire inconformista e incluso incómodo, donde la crítica, el carácter reivindicativo y, en algunos de ellas un humor poco común, comparten mesa en un bareto. Si algo nos caracteriza en el equipo es el compromiso y el masoquismo. Suena a broma, pero no puede ser más cierto que estamos aquí por constancia y cabezonería, demostrando que cuando las cosas se hacen con ganas, bajo nuestros propios valores de transparencia, humildad y compañerismo, finalmente podemos conseguir, lentamente, lo que queremos.De izquierda a derecha: Manuel, Zaca y Belén. En la foto de grupo falta Piu Martínez, scout, amiga y directora de la colección «Libros Asombrosos».