Reinterpretación logo Barrett
Cuando pensamos en nuestro día a día, en lo que implica hacer libros, no podemos evitar preguntarnos qué es lo que verdaderamente importa en este trabajo. Nuestro objetivo en la vida bien podría ser el dinero (algo que desgraciadamente mueve montañas), la fama (más fama aún) o la libertad que nos da hacer cada mañana lo que nos da la gana, pero, siendo unas románticas y escarbando como un chucho en la arena, podemos decir que para nosotras lo que verdaderamente importa es algo tan sabroso, sencillo y complejo, como divertirnos haciendo libros.
En 2026 cumplimos DIEZ años, diez años editando libros, y nos gustaría celebrarlo con una piñata. Agarrar un buen palo y con los ojos vendados darle palazos hasta descubrir qué esconde ese precioso burrito de colores que es el mundo literario.
Durante los doce meses que componen 2026, daremos un cambio radical a nuestro catálogo. Seguiremos publicando ocho libros con su título y con su sinopsis correspondiente, pero OJO, sin ningún rastro del nombre de la persona que lo ha escrito. ¿Cómo? Como lo lees, desde enero a diciembre llegarán a las librerías ocho libros de ocho grandes autorxs que admiramos, y que han decidido dejar a un lado su nombre y sus apellidos para centrarse en lo que verdaderamente les importa: las historias, con la libertad y las ventajas que puede otorgar el anonimato.
No habrá «Libro Asombroso» (ohh), tampoco publicaremos un tebeo (vaya), ni tendremos una «Editora por un Libro» (jod…). ¡Todo fuera! Y, ¿qué gracia tiene eso? Aquí te explicamos lo que nos mueve a hacer esto:
1_ «¡Otro libro de María Dueñas!, seguro que me flipa», o no. Y es que cuando la obra de la autora está contaminada por su éxito, la experiencia de las lectoras y editoriales también lo está. Está clarísimo que el nombre de la autora será lo que haga que te compres un libro o lo dejes en la mesa de novedades con desgana, pero ¿qué pasaría si no te decimos nunca su nombre?
2_ Poquísimo se habla de la terrible presión que supone escribir y publicar un libro, sabiendo que muchas personas en redes sociales (y muchos periodistas) estarán pendientes para alzarte a lo más alto o para hundirte la cabeza en un contenedor de orgánico. Por eso, este proyecto nace de otorgar un respiro, un heladito después de una caminata por Sevilla en agosto, de sentir, como si fuera la primera vez, algo de libertad y el placer de escribir sin presiones externas.
3_ «¿Es Juan del Val alguno de estos ocho autorxs?» Si nos conoces, puede que intuyas la respuesta. Pero, esto es una piñata de cumpleaños colectiva. Uno de los atractivos de esta colección es el juego de la especulación (el pasatiempo favorito del español medio).
4_ Estamos cansadas de ser la cantera y las lectoras de las grandes editoriales y agencias literarias, reduciendo así nuestras opciones de generar un fondo editorial potente y de continuar asentando nuestro catálogo. El mensaje es claro, ha llegado el momento de ser nosotras las que «robemos» y publiquemos a sus rockstars literarias.
5_ ¿Es necesario hablar de las agotadoras campañas promocionales? Nosotras mismas las hemos vivido y hemos sido conscientes de lo que han supuesto. Esta colección permite liberar a las participantes de las extenuantes promociones, dando pie a otros formatos absurdos: voz distorsionada, uso de pasamontañas, etc.
Ahora bien, hablemos de las reglas del juego. ¿Se sabrá en algún momento quién ha escrito cada libro? Por nuestra parte, NUNCA. En Barrett hemos asignado un «mote cariñoso» para referirnos a cada autorx, y que jamás se nos escape ninguno de ellxs. Sin embargo, cada participante podrá desvelar su autoría una vez transcurrido un año desde la publicación de su libro si así lo desea (aunque no tiene pinta de que esto ocurra). El anonimato en la autoría se mantendrá incluso entre lxs mismxs participantes y, como en la película, nadie conocerá a nadie dentro del catálogo. Esta colección se basa en la horizontalidad, es decir, todxs los participantes parten de las mismas condiciones, incluidas las económicas. Como es lógico, esta propuesta irá acompañada de un diseño especial que le de aún más vidilla al asunto.
La idea que les lanzamos desde Barrett hace más de un año, ha entusiasmado a lxs ocho autorxs. Todxs decidieron escribir un libro completamente nuevo, expresamente adaptado para la ocasión y, de alguna forma, utilizando su condición de persona anónima para enfrentarse al reto, haciendo de toda esta movida un experimento aún más apasionante.
Esto es un juego. Sí. ¿Esto es un caramelo? También. Esto es una campaña de marketing. Why Not? Las ganas de salir de la rutina, con un proyecto completamente nuevo y loco, no nos deja ver el riesgo que asumimos al publicar ocho títulos de grandes autorxs bajo el anonimato. Pero vamos a saco, es una apuesta ciega, y si los libros triunfan, que sea porque sus historias son la hostia. ¿Y tú, te unes al juego?
«Somos una generación de mierda. Somos la generación rollo, una generación asquerosa. ¿Crees que vamos a morir por comer un postre de avena? Si ves lo que había antes, esto es una MIERDA. M-I-E-R-D-A. Que nos recuerden como algo que valía la pena. Estoy aburrida. Quiero hacer algo especial. ¡Cágate en la mesa! ¡Haz algo!». —Victoria Martín. Estirando el chicle.

«Una propuesta que no deja de atraerme por su originalidad»

«Estoy expectante de leer los textos que resulten de este experimento»

«Me parece la leche, brillante, una pasada... joder que sí»

«Esta propuesta vuestra es muy preciosa, tiene lo justo de locura pero no es nada descabellado. Me gusta»
«Me parece impresionante lo que habéis ideado»

«La propuesta me alucina»

«Celebro ese entusiasmo por hacer cosas nuevas»
«Es encomiable que alguien esté dispuesto a inaugurar propuestas poco comunes como esta»
«Me parece una propuesta preciosa y creo que es interesantísima en los momentos que corren»

«Menuda fantasía»

«Joder, gracias»
«Gracias por idear proyectos como este y tantos otros»

«Estoy deseosa de leer lo que salga de este ideón»

«¡DIOSES GALÁCTICOS, QUÉ ILUSIÓN! Os admiro en la distancia desde hace años y que hayáis pensado en mí para un proyecto así de ALUCINANTE me hace muy, extremadamente, FELIZ»

«Definitivamente estáis locas, os aplaudo»

«Me muero de curiosidad»
«Me habéis transmitido muchas ganas de jugar, de investigar y de reescribir las normas, y esto me parece fantástico, así que os deseo toda la diversión del mundo y mucho éxito»